Aire Acondicionado y Calefacción

Funcionamiento del sistema de refrigeración

El funcionamiento del sistema de refrigeración de un coche es muy sencillo. La bomba del circuito de refrigeración (bomba de agua), que está accionada por el motor del coche, activa la circulación del líquido refrigerante en todo su recorrido con una velocidad proporcional a la del propio motor. Para ello la bomba aspira el líquido refrigerante de la parte baja del radiador y la impulsa al interior del motor a través de los espacios que hay entre la cámara de combustión y las camisas de los pistones.

Cuando ha completado su recorrido interno por el bloque, el refrigerante sale por la parte alta de la culata y vuelve al radiador por la parte superior. Cuando llega a él, ha de pasar por todos los paneles de refrigeración a fin de disminuir su temperatura gracias a la acción del aire que entra desde la calle (o a través del electro ventilador en caso de que el vehículo esté parado).

Gracias a esta circulación, el agua se mantiene en temperaturas que oscilan entre los 8 a 10 grados centígrados a la salida y a 80 o 90 grados a la entrada. Esta temperatura está controlada por una válvula de paso (conocida comúnmente por termostato) que vigila que no existan cambios bruscos de temperatura en el interior del motor y por consiguiente surjas averías por dilatación y contracción de los materiales.

Esquema del sistema de refrigeración de un coche

El esquema del sistema de refrigeración de un coche está compuesto por los siguientes elementos: un radiador, un ventilador, un termostato, un depósito, una bomba impulsora de refrigerante (bomba de agua), una correa que mueva la bomba y los manguitos que conducen el  refrigerante hasta el interior del motor. Todos estos componentes deben estar correctamente a fin de que el sistema de refrigeración del motor funciones adecuadamente.

El radiador

El radiador es probablemente la parte más reconocible del sistema de refrigeración. Acostumbra a estar en el frontal del vehículo para recibir aire según circulamos y así rebajar la temperatura del líquido refrigerante que circula por su interior. Debemos comprobar ocasionalmente que el radiador no tenga fugas y sobre todo, que no esté obstruido. Los radiadores tienen láminas metálicas muy finas que si se estropean por pequeños impactos o se taponan por la suciedad pueden hacer que el radiador no disipe el calor de la forma adecuada, dando lugar a un sobrecalentamiento.

En lo relativo a los radiadores, también puede darse el caso de que estén obstruidos por su parte interna, debido a un líquido refrigerante en mal estado (conviene cambiarlo cada dos años) o a suciedad que pueda haber en el circuito. Si el radiador estuviese obstruido podemos llevar a cabo una limpieza en nuestro taller especializado, siendo una labor más económica que la sustitución del radiador.

Mangueras

Las mangueras son otra parte fundamental del sistema de refrigeración. Son las encargadas de llevar el refrigerante del motor al radiador. Suelen ser de caucho y con el paso de los años se estropean. Conviene echarles un vistazo y si no están en buen estado reemplazarlas por unas nuevas. El paso del tiempo y la falta de mantenimiento hacen que la vida útil de las mangueras disminuya, provocando resecamiento y fisuras que pueden provocar pérdidas o que se revienten, provocando la pérdida de todo el líquido refrigerante del motor, debiendo parar si no queremos causar una avería por sobrecalentamiento que puede llegar a costarnos mucho dinero.

La bomba de agua

La bomba de agua es el corazón del sistema de refrigeración. Es la encargada de hacer circular el agua por todo el circuito. En muchos casos las bombas pueden estropearse y perder refrigerante, por lo que conviene comprobar que no tengan fugas. Si las tuviera, habría que diagnosticar su reparación o cambiarla por una nueva. Cuando las bombas de aguas están movidas por la correa de distribución es aconsejable cambiarlas con cada cambio de correa para evitar males mayores. Si están tiradas por la correa auxiliar no la cambiaremos hasta que no tenga síntomas evidentes de problemas.

También puede darse el caso de que las paletas de la bomba se vayan deteriorando, hasta el punto de que exteriormente parezca estar bien pero realmente casi no mueva refrigerante. Esto es muy habitual en bombas de agua con paletas de plástico.

El termostato

El termostato es otro elemento de vital importancia. Los motores han de funcionar a una temperatura determinada y para asegurarse de que el agua esté a dicha temperatura está el termostato. Este bloquea o abre el paso de agua del bloque motor al radiador según conveniencia. Si un termostato se deteriora normalmente queda en posición abierta. Notaríamos que al motor le cuesta mucho coger temperatura y que el ralentí está más alto. El motor estará generalmente funcionando en frío y el consumo de combustible será claramente superior, además de que al no alcanzar la temperatura de servicio, los desgastes internos del motor también serán mayores.

El ventilador

El ventilador es la parte encargada de forzar un flujo de aire hacia el radiador para disipar calor cuando la marcha del vehículo no genera la suficiente corriente (en ciudad por ejemplo). La mayoría de los coches utilizan electroventiladores comandados por el sistema eléctrico del coche. Normalmente están asociados a un sensor de temperatura que los pone a funcionar si la temperatura excede unos límites. Es común el fallo del termocontacto del ventilador, que provoca que el ventilador no funcione y el motor pueda recalentar. Por otra parte, si alguna de las aspas estuviese rota por la intrusión de algún objeto, la refrigeración podría no ser la adecuada, aparte de generar ruidos y vibraciones, algo más habitual en los todoterrenos.

En los ventiladores de acoplamiento viscoso, además, el flujo de aire podría no ser suficiente si el núcleo viscoso no trabaja adecuadamente. Detectar el problema aquí puede ser más difícil a simple vista, porque las aspas pueden estar girando, aunque no sea de la forma suficiente.

El líquido refrigerante

Por último, todo lo anterior no serviría de nada sin el líquido refrigerante. Este líquido es el que circula por el circuito y ayuda a disipar el calor. No es conveniente utilizar agua, ya que puede generar óxidos en el circuito y además tiene un bajo poder anticongelante que en épocas de mucho frío podría causar graves averías en el motor. Para ello hay que utilizar un anticongelante adecuado siguiendo las recomendaciones del fabricante del coche. Es aconsejable cambiarlo cada dos años aproximadamente para evitar su deterioro y mantener limpio el circuito de refrigeración.


Preguntas Frequentes

¿Se puede poner R134a en un sistema R12?

No, el R134a tiene una estructura molecular distinta a la del R12, por lo que precisa la utilización de tubos flexibles y retenes diferentes. El compresor puede no ser adecuado (los materiales que lo componen pueden no ser compatibles con el R134a o con su lubricante) y los conectores de servicio tienen un diseño diferente.

¿Se pueden reutilizar los receptores/secadores y los acumuladores/secadores?

Sí, siempre que el sistema NO se haya abierto a la atmósfera, ni haya tenido un fallo importante de alguno de sus componentes ni haya estado sometido a contaminación, probablemente se puedan reparar. Sin embargo, si se han llevado a cabo reparaciones o sustituciones importantes de componentes del circuito de refrigerante es recomendable cambiar la unidad.

¿Por qué los fabricantes aconsejan el uso del sistema de aire acondicionado durante todo el año?

Si el sistema no se utiliza durante un largo periodo de tiempo, las juntas del compresor se secan y producen fugas.
El sistema de aire acondicionado también deshumidifica el aire; cuando se usa en conjunción con la función de deshielo de la calefacción eliminará el exceso de humedad del aire del habitáculo, con lo que el desempañado será más eficaz.

¿Se puede cargar un sistema de aire acondicionado con R12?

NO, desde Enero de 2001 está prohibido el uso del R21. En su lugar, se puede utilizar un "refrigerante alternativo" patentado o se deberá modificar el sistema para poder utilizar el R134a.
Muchos de los refrigerantes alternativos están disponibles, pero es probable que tengan una relación de presión/temperatura diferente, lo que podría dificultar la diagnosis de averías. Algunos refrigerantes alternativos contienen un porcentaje de gas de petróleo licuado (LPG) y pueden resultar peligrosos al aplicarse en vehículos.

El uso de refrigerantes alternativos podría afectar al rendimiento del sistema e invalidar la garantía del fabricante.

¿Se necesita una cualificación especial para trabajar con sistemas de aire acondicionado?

Se recomienda encarecidamente que las revisiones y reparaciones de los sistemas de aire acondicionado sean llevadas a cabo sólo por personal especialmente capacitado.

¿Hay algún tipo de precauciones a seguir cuando se trabaje con un vehículo con aire acondicionado?

Sí, el sistema de aire acondicionado siempre está relativamente sometido a altas presiones y cuando se pone en funcionamiento sus componentes pueden estar muy calientes o muy fríos. Asegúrese de que NO se desarme el circuito del refrigerante a no ser que haya sido vaciado con un equipo especial.
No deje nunca que el líquido refrigerante entre en contacto con la piel, ya que produciría quemaduras graves (necrosis por congelación).

Nunca drene el refrigerante en zonas mal ventiladas (como las fosas de inspección) ya que caería al suelo y se esparciría, con el consiguiente riesgo de producir asfixia. Nunca fume ni utilice llamas al descubierto en zonas donde pueda haber gas refrigerante, ya que las altas temperaturas hacen que el gas se descomponga en sustancias tóxicas.

¿Se puede vaciar el sistema empujando la válvula Schrader o aflojando una conexión?

No, aunque el R134a, a diferencia del R12, no afecta a la capa de ozono, todos los refrigerantes son perjudiciales para el medio ambiente y contribuyen al efecto invernadero. En la mayoría de los países es un delito 'la descarga deliberada de refrigerante perjudicial para el medio ambiente a la atmósfera'.